Hazlo ya, hoy, da el paso, ¿qué tanto esperas?
Apocalíptico, ese es el tono de estas letras. Y es que muchas veces necesito ponerme al filo del fin del mundo para obligarme a actuar, a hacer, a lograr eso que tanto aplazo por miedo, por aburrimiento o simplemente por olvido.
El potencial te pertenece, es innato, al igual que las excusas. Las muchas razones para hacer y no hacer siempre estarán en equilibrio a menos que te determines, y más allá del resultado o del deseo, lo hagas, te cumplas, te obligues; eso es lo que hace la determinación, obligarte, porque sabe que el cumplirte te da paz, calma, sosiego, llenura en el espíritu, y esa sensación es más valiosa que cualquier otra cosa…
Recuerda siempre que en cualquier instante está puesta en escena es desmontada, y lo hace sin aviso, como un meteorito imperceptible que a mitad de la noche arrasa todo.
