Es posible que todos seamos copias, y esta condición nos lleve a caer en ese vacío, que a ratos se engrandece tanto que nos supera e incluso nos puede llevar a perdernos.
Por esta razón es necesario abandonar cada pensamiento que atraviesa nuestras mentes y caminar en silencio hacia el encuentro con aquel que es superior a nosotros, a todos, y en el cual su reflejo nos permite encontrar aquello que no podemos encontrar en otro.
Propósito, único y eterno, que nos da sentido y gloria, avance y despertar, ver y ser lo que somos en verdad.
