Cada paso que damos forja nuestro camino… El mío se trata de escribir, y entre mis letras quizá encuentres la chispa que necesitas para avanzar en el tuyo.

Me obligué a dormir

El camino debe siempre iniciarse con fuerza, cada día podríamos decir que es el inicio de un nuevo camino, aunque nuestras metas generalmente requieren más de un día y pareciera que tomarán la misma eternidad, cada día al iniciar es una oportunidad para trazar un nuevo camino e incluso de elegir un nuevo rumbo.

¿Y qué pasa cuando no podemos recargar fuerzas o la fuerza que recargamos no es tan poderosa? 

Transite el último año durmiendo, según el reloj inteligente, 4 horas por cada día, estaba tan mentalizado a ser productivo que básicamente concluí que dormir era una pérdida de tiempo y era tal la situación que muchas veces al acostarme no podía conciliar el sueño.

El problema de querer lograr todo es que no te permite enfocarte y a la larga terminas viendo cómo, ese todo, se transforma en nada, se hace efímero, y terminas afectando tu vida a varios niveles, mental, físico, emocional, y fundamentalmente espiritual.

Estar despierto se transformó como en una droga y cada día necesitaba más y más, hasta que un día desperté frente a un médico que, según sus mediciones, se atrevió a diagnosticarme un desorden severo que yo mismo ya intuía y por eso me presenté ante él. Nuestro cuerpo está tan perfectamente creado que si sabes que darle va a funcionar muy bien, eso lo sabía, pero había desviado el camino, y tenía dos caminos, seguir engañándome con esta idea de ser el más productivo o parar, ir a mi interior y concentrarme en aquello realmente importante, yo, mi vida y cada una de sus dimensiones.

Me obligué a dormir y a renunciar, también a empezar a entender que el verdadero éxito es tener paz, sí, paz contigo mismo, con lo que piensas, con lo que haces, con lo que tienes; y desde esa paz ir transformando tu visión de lo que es esa misma paz, y edificarla a través de actos de amor propio. 

Allí nació eso que llamó riqueza de tiempo, es un concepto que va más allá de lo que puede llegar a significar someramente, se trata incluso de aceptar que el tiempo y su eternidad son tan solo una dimensión que en otra forma podremos abandonar, ir más allá.

En resumen, cuida de ti, permanece atento a encontrar paz a cada nivel.