Cada paso que damos forja nuestro camino… El mío se trata de escribir, y entre mis letras quizá encuentres la chispa que necesitas para avanzar en el tuyo.

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  • Abrazar la incomodidad

    Hoy se trata simplemente de una pregunta:

    ¿Realmente tendría sentido estar vivo sin ningún reto?

  • Excusa perfecta

    La indecisión es una excusa muy conveniente, te permite no sentirte mal, ni asombrarte por no tener resultados; te mete en una zona de confort donde estás justificado, donde no hay riesgo; sin embargo, con el tiempo se transforma en acumulación de frustración, en un estadio donde sabes qué estar en paz contigo mismo es una utopía a menos que dejes de estar engañado y tomes una determinación.

    Eso es la indecisión y es mi responsabilidad sacarme de ese limbo y dar un paso y luego otro, sin mirar a los lados, sin excusas avanzar.

    El premio está otorgado, ¿cuál es el miedo a reclamar tu lugar?

  • Todos estamos perdidos

    Renunciar a entender los porqués de este mundo, cómo fue creado y para qué estamos aquí, libera y nos permite vivir de verdad.

    Quitarle poder al sinsentido y entender que lo único que poseemos es el instante presente, nos permite valorar la vida y afrontar ese presente con fortaleza y pasión; fortaleza para avanzar y pasión para aferrarnos a vivir.

    Todos estamos perdidos. Más, es valioso comprender que no estamos aquí para encontrarnos u obtener respuestas, estamos aquí para vivir.

  • Estuve estancado

    Incluso cuando corres puede ser que te encuentres estancado, la vida se trata de movimiento con sentido, con dirección, con un fin que sea lógico y posible para ti, por lo demás no estarás haciendo más que correr y aunque te muevas de lugar del planeta, seguirás sintiendo que no avanzas, hoy es un buen día para establecer alguna forma diferente de hacer las cosas y desde esa nueva perspectiva intentar avanzar hacia lo que anhelas.

    Avanzar hacia tu anhelo termina siendo la ruta más adecuada para vislumbrar tu propósito, aquello que trasciende el deseo, aquello que te completa, te calma, te da paz, aquello que más allá de todo lo que logres, no puedes dejar de conseguir porque sabes que de eso se trata la vida, en eso se basa tu vida, y aunque no cuente con explicación, debe ser fundamental y prioritario conseguirlo.

    Estar estancado no se trata de estar quieto, puedes estar a tope, más, la sabiduría está en entender que avanzar se trata de viajar a tu interior y encontrarte, escucharte y desde allí crear el camino y avanzar.

  • Soy exitoso

    Algo que he podido experimentar es el regalo de entender y aceptar que soy libre y responsable de diseñar mi propia definición de éxito.

    Libre, porque partir de la creencia de que lograr el éxito se trata de cumplir ciertos requisitos estandarizados es irreal, eso destruiría por completo nuestra capacidad de desarrollarnos como seres independientes.

    Responsable, porque soy el único capaz de saber qué es aquello que me da paz conmigo mismo, eso que me lleva a sentir realización y calma, eso que moriría haciendo y qué, más allá de aspirar cualquier recompensa, me daría cuenta de que la recompensa está implícita en sí misma.

    Es más sencillo aferrarse a una tendencia o creencia externa sobre el éxito, finalmente si no lo alcanzas puedes culpar a cientos de excusas, y no digo que esté mal hacerlo, después de todo es más peligroso alcanzar esa definición externa, ya que te termina llevando a un vacío que sobrepasa tu entendimiento, que aunque desde la óptica externa te muestre como una persona exitosa, internamente estarás en guerra contra ti mismo. 

    Hazte exitoso. 

  • Me obligué a dormir

    El camino debe siempre iniciarse con fuerza, cada día podríamos decir que es el inicio de un nuevo camino, aunque nuestras metas generalmente requieren más de un día y pareciera que tomarán la misma eternidad, cada día al iniciar es una oportunidad para trazar un nuevo camino e incluso de elegir un nuevo rumbo.

    ¿Y qué pasa cuando no podemos recargar fuerzas o la fuerza que recargamos no es tan poderosa? 

    Transite el último año durmiendo, según el reloj inteligente, 4 horas por cada día, estaba tan mentalizado a ser productivo que básicamente concluí que dormir era una pérdida de tiempo y era tal la situación que muchas veces al acostarme no podía conciliar el sueño.

    El problema de querer lograr todo es que no te permite enfocarte y a la larga terminas viendo cómo, ese todo, se transforma en nada, se hace efímero, y terminas afectando tu vida a varios niveles, mental, físico, emocional, y fundamentalmente espiritual.

    Estar despierto se transformó como en una droga y cada día necesitaba más y más, hasta que un día desperté frente a un médico que, según sus mediciones, se atrevió a diagnosticarme un desorden severo que yo mismo ya intuía y por eso me presenté ante él. Nuestro cuerpo está tan perfectamente creado que si sabes que darle va a funcionar muy bien, eso lo sabía, pero había desviado el camino, y tenía dos caminos, seguir engañándome con esta idea de ser el más productivo o parar, ir a mi interior y concentrarme en aquello realmente importante, yo, mi vida y cada una de sus dimensiones.

    Me obligué a dormir y a renunciar, también a empezar a entender que el verdadero éxito es tener paz, sí, paz contigo mismo, con lo que piensas, con lo que haces, con lo que tienes; y desde esa paz ir transformando tu visión de lo que es esa misma paz, y edificarla a través de actos de amor propio. 

    Allí nació eso que llamó riqueza de tiempo, es un concepto que va más allá de lo que puede llegar a significar someramente, se trata incluso de aceptar que el tiempo y su eternidad son tan solo una dimensión que en otra forma podremos abandonar, ir más allá.

    En resumen, cuida de ti, permanece atento a encontrar paz a cada nivel.

  • Acabo de caer 

    Mi perfección se revela a medida que acepto mis imperfecciones, a través de los errores que cometo y que había prometido no volver a cometer; en los pensamientos que a veces no logro filtrar y que se adueñan de mi mente por momentos en los que pierdo el rumbo.

    Allí se revela mi perfección, no la que experimento en este instante, sino la que aspiro alcanzar y que me faltara vida para lograrla.

    De eso se trata de avanzar, de mejorar, de en medio de la derrota, ver que eres mejor, que los errores son cada vez más lejanos y los pensamientos cada vez más ajustados a mi visión de ser. Reconocer este avance me alegra, y aunque acabo de caer, entiendo que es solo eso un tropiezo, no una definición definitiva de mí mismo.