De nuevo a las letras, con una nueva ilusión.
Con las mañanas para despertar y las noches para soñar, nunca más dormitar.
Y es que generalmente la vida se te va, no te das cuenta de que estás dormido, haciendo cosas, viviendo como para un escenario que te ignora, siempre en escena, nunca siendo tú.
¿Y si te lo permites? Si te despides del mundo y le das bienvenida a la vida, a ti, a lo que llevas dentro. Voltea a ver a tu creador y dale el verdadero gesto de gratitud que él espera; y es que te apasiones por vivir, por estar presente, por ser como lo es él, un creador sin límite, sin tiempo, tú.
