Las instrucciones estaban implícitas, nadie nunca las imprimió o me las entregó, aun así en gran mayoría las repetían, y hoy en día sigue sin haber cabida a las preguntas.
La única premisa es que: el mapa es ese. Y simplemente debes seguirlo, andarlo, recorrerlo, aprendértelo de memoria, y aunque al final termines perdido y sin los resultados esperados, no es bien visto gritarle al mundo que el mapa viene sin X, sin tesoro, sin sentido.
Yo nunca pude aceptarlo, y sé que muchos no lo aceptan, y estas letras son liberación, son un grito que le dicta al mundo cuan equivocado está ese mapa, y cuan difícil es continuar manteniendo su coartada.
¿Estás listo para liberarte?
