No esperes el instante en que puedas elevarte sin temor a que se rompan los globos, es más valioso que en el intento de volar se estallen algunos a que en tierra se desinflen anhelando tocar el cielo.
Existe una verdad, y es que tan solo en medio del vuelo te será posible encontrar la forma de repararlos, o si no es factible hacerlo, darte cuenta de que en tu mochila de viaje conservas cientos sin usar.
La aventura no se trata de permanecer sin riesgo atado al suelo o apostar tan solo por lo seguro, la aventura se trata de elevarte, de encontrar tu potencial al creer que lo tienes y de usarlo para elevar a otros a través de tu ejemplo.
Una aventura de altura no es posible sin soltar el peso que te sostiene aferrado al suelo.
